Bien es sabido por todos que el sadismo y el masoquismo están muy mal vistos por la actual sociedad, y quer muchas veces se relacionan con el cine pornográfico o con los depravados (que abundan hopy en día, ejemplos de violaciones, tenemos todos los días... y quitándome a mí, creo que todos los demás violadores son hombres XD). Yo, sin embargo, he querido darle otra perspectiva al dolor. No es siempre malo, aunque nos haga sufrir. Es el sufrimiento, otra forma de expresión, otra forma de madurar. El dolor puede convertirse en placer en algunos momentos... la adrenalina que segrega nuestro cuerpo cuando nos enfrentamos a algo nuevo, es, muchas veces, objeto de nuestro deseo interno.Pues bien, relacionado con tales sentimientos de desear el dolor y de proporcionarlo, he aquí una pequeña historia:
"- ¡ TE LO SUPLICO, PÉGAME CON TUS PALABRAS! ¡fUSTÍGAME HASTA HACERME SANGRAR! Deseo el cuchillo de tus palabras, el veneno de tu lengua bífida susurrándolas con desdén. Rómpeme entre tus brazos...- suplicaban sus ojos, fruto su delirio de un masoquismo ciego. ¿ Cómo podía ser que tanto dolor produjese tanto placer?Se cosían sus abrazos con el abandono. Se teñían sus besos de sadismo y se los daba, y ella os tomaba como si fuesen agua en el desierto.
Él, conocedor de tales pensamientos, sádico y loco, la miró inexpresivamente largo rato. Afloraron las lágrimas en los ojos del ella, que no comprendían lo que ocurría. Lloró ella sola, en silencio, sin apartar sus ojos de los de él. Entonces, él rió como el más enfermo de los seres, abrió su boca , preparado para escupir las palabras más dañinas, las uqe ella más temía, odiaba y anhelaba. Su lengua viperina se alzó, y en el mismo instante en el que iba a comenzar, se detuvo.
- No... - dijo él, sonriendo con serenidad, sabedor de todo su poder, su fuerza, dejando que ella, sencillamente, desesperase".